Dos sillas y una mesa

de Alejandro de la Sota

2018-05-02T13:57:53+00:00 18 aprile 2018 |

El arquitecto resuelve problemas. El sentido de la belleza puede ser un añadido. Se ha reducido grandemente la superficie de los espacios de vivir, tanto en lugares de elevados medios económicos, como en los de medios más escasos. En los primeros, porque se quiere aumentar el número de apartamentos que ocupan los emplazamientos mejor situados: lugares céntricos, urbanizaciones en puntos claves, etc. En donde escasean los medios económicos, simplemente por esta razón.
Consecuencia es la aparición del mueble de múltiple uso, del mueble convertible: sofás-cama, mesas abatibles, sillas apilables, etc. Igualmente disminuyó a escala el tamaño de los muebles.
Tanto la mesa y los dos modelos de silla que se presentan responden a estas necesidades, a estos problemas.

Alejandro de la Sota, silla-tumbona A (Foto: © Fundación Alejandro de la Sota).

Dos sillas     ¿Qué arquitecto no ha necesitado sus proprios muebles, por si mismo dibujados? Hacer una nueva silla diferente de las demás por su diseño, comodidad, belleza no fue el propósito. Repetimos, se necesitaba, era necesaria una silla y una tumbona en un solo mueble para habitaciones pequeñas.
Se presenta en varias posibilidades: de gran lujo, normal y económica.
Se parte siempre de un mismo diseño que, es claro, tiene dos partes fundamentales: la estructura y el vestido de la misma. La diferencia de puesta en el mercado se funda exclusivamente en el valor de los materiales que componen ambas, ya que la mano de obra de su construcción varía menos que el valor de estos materiales con los que se realiza. El resultado de la combinación es muy grande.
La silla-tumbona es una necesidad, una idea para una necesidad y como tal nace: se presenta, sin embargo, en dos soluciones distintas con lo que se cree puede abarcarse un gran mercado, la totalidad del mercado, con estos dos tipos de silla y con la variedad de sus gustos y costos.
No consta de mecanismos de elevado precio y mantenimiento sino simplemente de posiciones diferentes de los distintos elementos que forman cada una de las sillas-tumbonas. En dos posiciones distintas son sillas o son tumbonas, siendo este cambio muy elemental y lógico en su movimiento, es combinación de movimientos, es un movimiento generador de otro, el que cambia el sentido del mueble.

Alejandro de la Sota, silla-tumbona B (Foto: © Fundación Alejandro de la Sota).

Una de las sillas-tumbonas se compone de dos horquillas que giran una sobre otra alrededor de un eje; la otra silla-tumbona la forma un elemento básico sobre el que oscilan otros dos, tableros o bastidores, los que lo conforman. Esta última es fácilmente desmontable en elementos planos que permite ser guardada en una caja donde puede ser ofrecida en las tiendas o almacenes para ser vendida y luego fácilmente transportable.
Representan una y otra una gran novedad y llenan un vacío indiscutible del mercado.
Se repite que pueden hacer su aparición con independencia en los mercados más diversos, cosa que si se hace escalonadamente puede constituir un éxito inicial, prolongado, permanente, puesto que las necesidades mínimas deberán ser cumplidas en las viviendas o apartamentos cada vez más pequeños que se construirán en el mundo entero.

Alejandro de la Sota, con sus muebles (Foto: © Fundación Alejandro de la Sota).

Una mesa     La mesa-tablero que se acopla a la pared es de los primeros y más extendidos inventos caseros. Existen muy prodigadas las mesas acopladas a la pared de un tamaño fijo, único. Se cree novedad la mesa acoplable que duplica su tamaño normal, puede ser para cuatro-cinco personas en primera posición de uso y para ocho-nueve en la posición extendida plenamente. Se consigue todo con el sistema de patas de distinta longitud y colocación ingeniosa. Puede acoplarse a pared perforada, en comunicación con el oficio-cocina o ser fondo de armario de comedor, separador de espacios, en una misma habitación. En cualquier caso resuelve de manera efectiva la clásica habitación “estar-comedor”.
La aparición de ColorCore ha sido decisiva para la creación y construcción de este nuevo y bien venido mueble.

Texto de Alejandro de la Sota, que pertenece al Archivo de la Fundación Alejandro de la Sota.